¿Qué son los cuidados postparto?

Acabas de ser mamá y ya estás de vuelta a casa con tu bebé. Es ahora cuando empieza la verdadera aventura, el reto de criar a tu pequeño. Sin duda, una experiencia maravillosa, pero también, un desafío mayúsculo que una vez abandones el hospital te supondrá cambios físicos y emocionales. Por ello, sobre todo si eres madre primeriza, es importante que tanto tú, como el recién nacido, recibáis unos cuidados postparto en el hogar adecuados.

Y es que el volver a casa supone dejar de estar bajo la atención del personal clínico y sin embargo, no es más que el punto de partida de la era postparto, una fase que se puede alargar durante meses. Tu cuerpo tiene que formatearse, revertir los cambios sufridos durante el embarazo, para volver a ser el mismo de antes. Pero además, tendrás que mimar a tu bebé, por lo en ocasiones puedes verte desbordada por el cansancio, las inseguridades o las preocupaciones propias de esta etapa llena de reajustes y nuevas sensaciones. A fin de que todo salga perfecto, es importante contar con la ayuda de un seguro de salud que cuide de ti en las semanas posteriores a dar a luz, y que a su vez disponga de los profesionales adecuados para superar cualquier inquietud.

Consejos para la etapa postparto

Los cuidados postparto están centrados en ayudarte a gestionar los cambios que va a sufrir tu cuerpo en las semanas posteriores al nacimiento del bebé. Las prácticas que te aconsejamos a continuación puedes llevarlas a cabo tu misma, pero como decíamos, en muchos casos sería conveniente que cuentes con ayuda.

madre y bebé durmiendo artículo Qué son los cuidados postparto
  • Prioriza el descanso. Hazlo cuando tu bebé duerma. Es fundamental que lo hagas bien para recargar tu vitalidad y energía, tanto a nivel físico como psicológico.

  • Sigue una alimentación sana y equilibrada y si es necesario, continúa con los suplementos de calcio y hierro, sobre todo si das el pecho, ya que lo que comas repercute directamente en los nutrientes que recibe el bebé amamantado. En cuanto a líquidos, bebe jugos de fruta y leche para contar con un buen ejercito de vitaminas.

  • Es probable que en el parto te hayan hecho una episiotomía y te hayas marchado a casa con puntos vaginales. Tranquila, en el centro médico te darán las instrucciones pertinentes para tratar la herida, pero tú también tienes que tomar una serie de cuidados postparto al respecto. Es importante que laves los puntos dos veces al día con agua templada y un jabón neutro. Sécate la zona con una toalla suave, mediante pequeños toques. También puedes aplicar un poco de hielo envuelto en un paño para bajar la inflamación.

  • En los días posteriores al parto es frecuente que sufras un bajón emocional. Sentirte triste, desencantada, impotente y tener una mayor sensibilidad acompañada de lloros pasajeros. No tienes que preocuparte, es algo temporal y se debe al ajuste hormonal. Pero para que no se convierta en una sensación permanente en el tiempo es aconsejable que salgas de casa para distraer la mente, recibir luz natural y sobre todo, caminar, una actividad que genera endorfinas y te ayudará a aliviar tensiones emocionales. Si la tristeza o los pensamientos negativos se mantienen durante un largo período de tiempo, consulta con un profesional.

  • Aunque cada mamá presenta una casuística diferente, por lo general, a partir de las dos semanas después del parto, puede comenzar a realizar algún ejercicio físico sin llegar a establecerlo aun como rutina (estas no se recomienda hasta pasados unos meses, ten paciencia). Antes de comenzar a ejercitarte es fundamental que consultes con tu ginecólogo, para ver si los tiempos de reposo han sido los adecuados. Si ya puedes hacerlo, debes centrar tus cuidados postparto en rehabilitar el suelo pélvico. Para ello, realiza ejercicios hipopresivos de la mano de especialistas y también, haz actividades suaves que favorezcan a dicha rehabilitación, como andar, el yoga o la gimnasia, que también te ayudará a activar la mente y quemar calorías.

  • Durante los 14 días posteriores a dar a luz, experimentarás perdidas de sangre que al principio serán abundante pero irán disminuyendo con el paso del tiempo. Son los conocidos loquios, mezcla de sangre y tejido que se encuentra en tu útero y que debes expulsar. No te asustes, es algo natural y lo único que tienes que hacer al respecto es mantener una buena higiene en tu zona íntima. Para ello, lávala entre tres y cinco veces al día, con agua y jabón y sécala con una toalla limpia. Además, es recomendable usar compresas en vez de tampones.

  • En tus cuidados postparto también tienes que intentar elevar tus piernas para reducir la hinchazón.

  • Cuando eres madre primeriza amamantar a tu bebé puede generarte dudas y la verdad, entre los nervios y el dolor puedes llegar a asustarte. Pero no tienes que preocuparte, tener una subida de leche es algo normal y generalmente viene acompañado de fiebre. En esta situación, tus pechos estarán lastimados, además de muy hinchados. Para aliviar las molestias, coloca un paño humedecido y frío sobre ellos cuando sientas dolor. Procura también que el pequeño amamante bien, para que no se produzca una acumulación de leche. Si no lo hace, puedes recurrir a un sacaleches.

En definitiva, si vas a ser mamá o acabas de serlo, toma conciencia de la importancia de esta nueva etapa y no dudes en recurrir a la ayuda para que todo salga perfecto en los primeros meses de vida de tu hijo.