Motivos de las bajas laborales: mobbing, depresión y ansiedad

Parece que son casos aislados, pero cada vez es más común encontrar bajas laborales por ansiedad, depresión, estrés… y hasta mobbing. Todos estos factores interfieren de forma negativa tanto en la salud del trabajador como en su propio desempeño laboral, por lo que es importante prevenirlo y detectarlo. Ya sea por el acelerado ritmo de vida que llevamos, un ambiente negativo en el trabajo, el estrés de las fechas de entrega para ayer o hasta las propias situaciones personales fuera del ámbito corporativo, este tipo de complicaciones son cada vez más habituales. La clave para tratarlos es siempre ponerse en manos de un buen profesional, que en muchos casos pueden estar incluidos en los seguros médicos.

Mayor rentabilidad a menor precio

Suele culparse a la crisis económica de los cambios en las condiciones laborales en los últimos años. Sea o no sea esta la razón, lo cierto es que hemos llegado a un punto en el que las empresas buscan perfiles capaces de hacer todo por el mismo precio, y esto lleva irremediablemente a aumentar el estrés de los trabajadores y con ello sus consecuencias.

Además, se pactan horarios que luego no se cumplen porque priman los objetivos sobre el papel, sin que ello conlleve, en muchas ocasiones, en un pago de horas extras, aumentando la frustración y reduciendo el tiempo de ocio y vida personal de los trabajadores.

Con todo esto en contra, es más normal que las personas acaben saturadas, con síntomas de ansiedad, y sin ser capaces de realizar sus tareas diarias, creando un problema de salud para sí mismos, y un importante descenso de productividad para la empresa.

Acoso o mobbing en el trabajo

Aunque parezca lo normal, no siempre hay una buena relación en el ambiente laboral, ya que las rencillas personales o los comportamientos excesivamente competitivos pueden jugar en contra del trabajo en equipo. Igual que ocurre en el colegio con el bullying, en las empresas se puede dar una situación parecida en la que una o varias personas atacan sistemáticamente a otro trabajador, socavando sus relaciones personales con el resto de la empresa y poniendo en tela de juicio su trabajo.

Este problema, bautizado como mobbing, puede darse entre iguales o por parte de superiores hacia sus subordinados, pero ante todo es importante detectarlo y poner fin a esta situación lo antes posible. Cuanto más tiempo se produzca, mayores serán las consecuencias sobre la salud del afectado, llegando a provocar depresión y ansiedad por la simple idea de ir a trabajar a diario, y que suele dar como resultado la baja laboral de la víctima.

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Aprender a lidiar con el estrés

Cambiar este tipo de situaciones que generan estrés y negatividad en las vidas de los trabajadores no siempre es posible, sobre todo los casos que son estrictamente laborales. Por eso, es importante aprender a lidiar con ellas, ofreciendo soluciones que no afecten a su salud y estabilidad personal.

Si la situación está extendida en la empresa, hay que plantear opciones que rebajen la tensión y permitan trabajar en un ambiente más agradable, intentando promover actividades en las que los empleados vean las ventajas de su trabajo y jornadas laborales adecuadas. Lo mismo debe ocurrir en el caso de situaciones de mobbing o acoso, ya que si no se adoptan las medidas necesarias puede haber consecuencias graves.

El ejemplo más claro está en los casos más comunes de baja laboral: depresión y ansiedad. Estas enfermedades que parecen poco habituales, en realidad afectan a más de 350 millones de personas en todo el mundo y está muy relacionado con el estrés al que se somete a los trabajadores. Es importante prevenirlo, pero en caso de verse afectado, sobre todo acudir a profesionales que ayuden a superar este trastorno mental.

Salud ante todo

Este escenario puede llegar a afectar a toda la empresa, pero las personas que padecen estas enfermedades en muchas ocasiones no suelen recibir una respuesta adecuada a la seriedad del problema. Es importante normalizar los tratamientos psicológicos, que parecen estar mal vistos, pero que son imprescindibles a la hora de superar este tipo de dolencias. Confiar en un profesional ayuda a elegir conjuntamente cuál es la mejor solución para él o decidir si es necesaria la baja laboral por este motivo.

Lo que está claro es que lo primero es la salud, y por tanto si una situación laboral está provocando ansiedad o depresión, hay que afrontarla para poder eliminar las causas y tomar las medidas necesarias. Mantener las condiciones físicas y mentales de cada trabajador es una máxima que nunca tiene que verse afectada por su trabajo, por lo que reconducir estas circunstancias debe ser siempre una de las prioridades de la empresa.

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