¿Puede asegurar el coche una persona distinta al propietario?

Resulta que te acabas de comprar un coche, pero sin embargo, es tu pareja quien va a contratar el seguro. ¿Se puede hacer? ¿Pueden ser tomador y propietario personas diferentes? La respuesta es sí, pero para acotar los matices de la afirmación, debemos distinguir entre cada una de las figuras jurídicas que tiene en cuenta el seguro de coche, es decir, tomador, propietario y conductor.

  • Tomador: es básicamente la persona, física o jurídica, que firma el contrato con la aseguradora y por tanto, asume las obligaciones del mismo, como el pago de la prima acordada. Se podría resumir en que es el pagador del seguro.
  • Propietario: es el titular del vehículo asegurado, figura en el permiso de circulación de este, y en caso de que el coche no cuente con el seguro obligatorio, será sancionado.
  • Conductor: es la persona o personas, declaradas en el seguro por el tomador como conductores del vehículo y que están bajo su custodia en caso de siniestro.

Así pues, el escenario más habitual es que la persona que compre el coche, es decir, el propietario, sea el que contrate un seguro en el que figura como tomador y conductor. Sin embargo, aunque la obligación de contar con un seguro es del propietario, puede ser otra persona la que ejerza como tomador y pague la prima.

De la misma manera, también está permitido que el propio tomador no figure en la póliza como conductor habitual, y que por tanto, sea el conductor ante quien respondan las coberturas pese a no ser quien paga el seguro.

¿Cuándo está el propietario obligado a ser también el tomador?

La única obligación con la que cuenta el propietario para poder circular es la de asegurar su coche, pero ello no está ligado a que también sea el tomador del seguro. Sin embargo, y siempre teniendo en cuenta que cada aseguradora presenta diferentes condiciones, la circunstancia de obligatoriedad donde propietario y tomador han de ser la misma persona, podría llegar a darse en casos donde el titular del coche sea una persona joven, menor de 25 años. La resolución para estos casos, además de depender de cada compañía, también tiene en cuenta si se tiene o no carnet de conducir.

Si la persona propietaria del vehículo es menor de 25 años y no tiene carnet de conducir, la aseguradora puede exigir un documento en el que se especifique que este no va a conducir el coche.

En caso de que sí tenga carnet de conducir, la aseguradora puede obligar a que esta persona figure también como tomador y conductor principal.

Esta medida se aplica debido a la importancia del conductor a la hora de establecer el precio del seguro de coche, ya que en función de los años de antigüedad del carnet de conducir puede variar el coste, siendo la prima más elevada cuando la experiencia al volante aun es corta y por tanto, el riesgo para la aseguradora es mayor. Pero insistimos, esta norma puede aplicarse o no dependiendo de cada compañía.