¿Qué es un seguro de decesos?

Como norma general, cuando te planteas la contratación de un seguro tu principal prioridad suele estar relacionada con tu interés por incrementar tu protección a nivel personal, la de aquellas personas a los que más quieres, tus mascotas o aquellos objetos materiales que tienen un valor especial para ti.

No obstante, también tienes a tu disposición otras tipologías de seguros cuya finalidad reside en garantizar el bienestar y tranquilidad de los tuyos en el momento en el que, por desgracia, no puedas seguir a su lado, como es el caso de un seguro de decesos.

¿Qué es un seguro de decesos?

Seguro que en más de una ocasión te habrás planteado qué es un seguro de decesos. Esta categoría de seguros se basa en contemplar todas aquellas coberturas, garantías y servicios que guardan una relación directa con el fallecimiento de la persona asegurada, con el fin de que sus familiares y seres queridos no tengan que hacer frente, con su propio patrimonio, a los gastos derivados de su fallecimiento, sepelio y, en su caso, gestión de los trámites de defunción y hereditarios.

Aunque este sea un tema sobre el que, principalmente por motivos culturales o incluso supersticiosos, solemos preferir no pronunciarnos habitualmente, y mucho menos aún con las personas que más queremos, el fallecimiento es algo por lo que, como se dice coloquialmente, todos deberemos pasar tarde o temprano, y que, además, implica la necesidad de afrontar toda una serie de gestiones, trámites y actuaciones, conforme a nuestra legislación vigente, y que, por desgracia, no son, en modo alguno, económicos o asequibles para nuestro bolsillo.

Para que puedas hacerte una idea aproximada en este sentido, y aunque pueda resultar sorprendente, la defunción de una persona no solo implica un coste emocional irreparable para sus seres queridos, sino también la necesidad de desembolsar unos gastos que, por término medio, superan ampliamente los 3,000 euros.

Este hecho explica con claridad por qué es importante tener un seguro de decesos, y más aún si tenemos en cuenta que, salvo en casos muy excepcionales, el fallecimiento de una persona es algo casi imposible de prever, complicando por tanto la asunción de estos costes sin que suponga un contratiempo importante para una economía doméstica media.

Por este motivo, los seguros de decesos , como también ocurre con los seguros de vida, son productos aseguradores que se orientan en mayor medida a proteger la estabilidad económica de los familiares directos de la persona asegurada, y no a la propia protección de esta, ya que para que se hagan efectivas las diferentes coberturas y garantías será preciso que se produzca su fallecimiento.

¿Qué coberturas incluye un seguro de decesos?

Una vez que te hemos aclarado en qué consiste un seguro de decesos, también consideramos importante que conozcas las diferentes coberturas, garantías y servicios que incluye este tipo de protección. Así, aunque el nivel de protección y alcance de las garantías y servicios incluidos puede variar en función de la compañía aseguradora y la modalidad que elijas, en líneas generales un seguro de decesos contemplará las coberturas que te mostramos a continuación.

Servicios fúnebres

Como no podría ser de otra manera, la cobertura prioritaria de un seguro de decesos reside en la asunción, por parte de la compañía aseguradora, de aquellos gastos relacionados con la realización del servicio fúnebre integral de la persona fallecida, conforme a lo dispuesto por ella en su póliza o, si lo prefiere, por sus familiares directos.

Por este motivo, será importante que compruebes que tu seguro de decesos abarca el mayor abanico de posibilidades posible en este sentido, y que no existe ninguna limitación o exclusión que pueda ocasionar un coste económico adicional no contemplado previamente en tu póliza.

Asistencia en traslados

Esta cobertura está relacionada con aquellos casos en los que se produce el fallecimiento durante la realización de un viaje, ya sea dentro de nuestras fronteras o en el extranjero, o si se desea que se realice el sepelio en una localidad diferente a aquella en la que reside habitualmente la persona asegurada.

Tanto en un caso como en otro, la compañía aseguradora se responsabilizará de la gestión y los costes de repatriación o traslado, evitando así un coste económico que puede llegar a ser, prácticamente, inasumible por parte de los familiares.

Asesoramiento legal y gestión del proceso sucesorio

Más allá de los gastos y gestiones relacionadas directamente con los servicios fúnebres de la persona asegurada, nuestro seguro de decesos también incluye el asesoramiento y acompañamiento en el desarrollo y cumplimiento de los diferentes procesos sucesorios, que abarca desde la asistencia legal para la redacción del testamento hasta la colaboración para la tramitación de los diferentes documentos administrativos relacionados con el registro de la defunción.

Orientación psicológica

También será conveniente que tengas presente el beneficio adicional de que tu seguro de decesos contemple la posibilidad de que tus familiares directos puedan solicitar, en caso de que lo consideren necesario, orientación psicológica para ayudarles a gestionar y superar su duelo.

Servicio de borrado de la vida digital del fallecido

Otro aspecto muy a tener en cuenta a la hora de elegir el seguro de decesos que mejor se adapta a tus expectativas y necesidades, residirá en la posibilidad de que este incluya la tramitación del borrado de tu vida digital, en caso de que desees que este se lleve a cabo.

A través de esta cobertura se procederá al borrado digital de tus datos personales, presencia en redes sociales, cierre de tus cuentas de correo electrónico y resultados de búsqueda en Google y otros buscadores, sobre todo en lo referente a aquellos aspectos que puedan afectar a tu imagen.

Indemnización a familiares por fallecimiento accidental

Además de las coberturas anteriores, en Caser Seguros también te ofrecemos la posibilidad de que incorpores en tu póliza de seguro de decesos la entrega de una indemnización económica a tus familiares en caso de que la causa de tu fallecimiento fuese accidental.

En este caso, no solo se contemplará la entrega de esta indemnización si se produce tu defunción, sino también tendrás derecho a percibir personalmente la cuantía económica acordada si los daños derivados del accidente provocan tu incapacidad absoluta, total o parcial.