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Amortización de capital

Cuando hablamos de amortización de capital, lo primero que conviene saber es que estamos hablando de una devolución de dinero que antes habíamos pedido. Eso sí, no solo devolvemos el dinero, sino también los intereses.

¿Quiere decir esto que debemos devolver el dinero que hayamos pedido más los intereses en un único pago? No, la amortización de capital puede realizarse de forma total o parcial, todo dependerá del acuerdo al que hayan llegado las partes, aunque por lo general se suele disponer de tiempo de sobra para afrontar los pagos.
 

Eso sí, conviene saber que a más tiempo, más intereses tendremos que cubrir cuando vayamos devolviendo el préstamo. Y ojo, con el concepto ‘préstamo’ no nos estamos refiriendo únicamente a un préstamo personal para cambiar de sofá o comprar un coche nuevo. Aquí también entran los préstamos hipotecarios. Queremos para lo que queramos el dinero, cada vez que devolvamos algo estaremos haciendo frente a una amortización de capital.

¿Puedo acelerar la amortización de capital a mi antojo?

Cuando una entidad nos presta dinero, no hay duda de que se asegurará de que se lo devolvamos llevándose además una ganancia. Dicha ganancia son los intereses, que resultan más caros conforme más se extiende dicho préstamo en el tiempo. Esto quiere decir que, si conseguimos anticipar la amortización de capital, podremos ahorrarnos un dinerito en concepto de intereses.

Pongamos que al término del año hemos ganado algo más de dinero de lo que esperábamos y queremos quitarnos la deuda. Si tenemos lo suficiente para amortizar el capital de una vez, podremos hacerlo siempre y cuando así se estipule en el contrato y hagamos frente a la compensación correspondiente. Así es, tenemos que pagar una comisión a la entidad para compensar los intereses que íbamos a pagar y ya no pagaremos.
 

¿Y qué pasa si lo que queremos es amortizar de forma anticipada una parte del capital? En ese caso tendremos dos opciones:

  • Mantener los plazos que habíamos fijado con la entidad que nos presta el dinero, pero reduciendo la cuantía a pagar.
     
  • Reducir los plazos a pagar, pero manteniendo la cantidad de capital que vamos amortizando cada mes. Es decir, por ejemplo, terminar de pagar una hipoteca 18 meses antes sin que nuestra mensualidad se vea alterada.
     
  • Nunca se sabe cómo nos irá la cosa, así que a la hora de firmar cualquier tipo de préstamo de dinero, aseguraos de que queda bien claro cómo podremos hacer frente a la amortización de capital llegado el caso.