¿Qué influye en el precio de un Seguro de Vida?

Gracias a los seguros de vida, los beneficiarios que tú determines recibirán una cuantía económica en caso de que fallezcas, sufras una invalidez permanente o te diagnostiquen una enfermedad grave. Suponen, por tanto, una auténtica red de seguridad que garantiza la estabilidad económica de tus seres queridos, ante circunstancias dramáticas.

Bajo esta premisa, disponer de esta tipología de seguro se convierte en un acierto indispensable, pero a la hora de la contratación es habitual plantearse las siguientes preguntas: ¿cuáles son los factores que van a decidir el precio de mi seguro de vida? ¿De qué va a depender que este sea más económico o elevado? A continuación, te contamos las diferentes variables que entran en juego, en la que el único protagonista eres tú.

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La edad

Aunque no sea el escenario más optimista, la realidad es que los seguros de vida actúan en caso de que fallezcas o cuando se dé algún imprevisto grave relacionado con tu salud. Es cierto que estas circunstancias son azarosas, pero no menos cierto es que a medida que envejecemos, las probabilidades de que nuestra salud se vea afectada son mayores.

Por ello, tu fecha de nacimiento es importante a la hora de calcular el precio. Cuanto más joven seas, más años te quedan por vivir, y por tanto, supones un menor riesgo para la aseguradora, lo que se traduce en un precio de tu seguro más económico. Por el contrario, si eres una persona longeva, las posibilidades de que tu salud se vea menguada son más altas, y con ello, el coste de tu seguro también lo será.

Conclusión: hacerse con un seguro de vida lo antes posible, es el punto de partida para rebajar el precio.

Tu profesión

La profesión juega un papel determinante, sobre todo si trabajas en un campo que se considere notablemente peligroso o muy estresante. No supone el mismo riesgo físico estar en una oficina, que por ejemplo ser piloto de avión o trabajar en la construcción subido en una grúa o un andamio. Por ello, un trabajo de riesgo puede suponer un aumento en el precio.

Tu estado de salud

El seguro de vida gira en torno a la salud de quien lo contrata, por lo que tu historial médico es importante a la hora de calcular el precio. En este sentido se tienen en cuenta posibles incidencias de salud que hayas tenido en el pasado, como pueden ser problemas cardíacos o un cáncer. Del mismo modo, se valora el tiempo que ha pasado desde que superaste dichos problemas, hasta la actualidad. De esta forma, si ha transcurrido mucho tiempo desde que venciste a una enfermedad grave, o directamente no has sufrido ninguna, el precio de tu seguro será más bajo.

Tus hábitos y costumbres

En este sentido cobra vital importancia el que seas fumador. El tabaco es un factor de riesgo para la salud, y aumenta la posibilidad de fallecimiento por problemas derivado de su consumo, por lo que puede llegar a encarecer la prima del seguro.

También se tienen en cuenta otras cuestiones que pueden suponer riesgos, como practicar deportes extremos.

Las coberturas y el capital a asegurar

Y finalmente a la hora de confeccionar tu seguro de vida, existen dos factores que también pueden hacer variar el precio:

  • Por un lado el capital a asegurar, es decir, la cantidad económica que van a recibir tus beneficiarios en caso de fallecimiento. Para acertar con la cifra debes tener en cuenta tu situación económica actual, así como la de tu familia, y marcarte expectativas reales. Cuanto mayor sea el capital que asegures, mayor será el coste del seguro.

  • Y por otro lado las coberturas opcionales. En los seguros de vida marcan una diferencia importante, ya que la cobertura puede ir más allá del fallecimiento abarcando enfermedades graves o invalidez. Se trata de una ventaja significativa, por lo que puede compensarte pagar un poco más a cambio de ampliar la seguridad económica de los tuyos.

Como has podido comprobar, aunque todos los factores que determinan el precio giren en torno a ti, recuerda que el seguro de vida es para ellos, para tus más allegados, porque lo contratas para proteger su economía cuando tú no estés.

 

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