Es probable que te hayas cruzado con las siglas PPI, sobre todo si estás buscando la mejor manera de invertir para tu jubilación. Las siglas PPI hacen referencia a un Plan de Pensiones Individual, y te contamos todo lo que debes saber sobre este modelo de ahorro.
Cuando decides empezar a preocuparte por la vida que te espera al final de la vida laboral, todo son dudas. Contar con un ingreso extra además de la pensión de jubilación proporcionada por la Seguridad Social tras toda una vida trabajando resulta vital para poder mantener tu tren de vida. El problema es que existen multitud de productos financieros y no siempre resulta sencillo decantarse por uno. El PPI es uno de estos productos que están especialmente pensados para cuando dejas de trabajar, por eso conviene que conozcas sus particularidades.
¿En qué se diferencian estos Planes de Pensiones Individuales de los planes de pensiones de toda la vida?
Básicamente, en que basan su rentabilidad en los Fondos de Pensiones. Esto es, las inversiones que se hacen con tu dinero son diferentes, pero tú decides los riesgos que quieres correr. Eso sí, como en todo producto financiero, a mayor riesgo, mayor rentabilidad.
El objetivo principal de los planes de pensiones individuales es proporcionar a las personas cuando alcancen la edad de jubilación una fuente de ingresos complementaria a las pensiones públicas de la Seguridad Social. Son instrumentos de ahorro e inversión a largo plazo, en los que los partícipes del plan realizan aportaciones periódicas (mensuales, trimestrales, anuales, etc.) o puntuales, que son invertidas por los gestores del plan en diferentes activos financieros con el objetivo de obtener rendimientos con el paso del tiempo.
De tal forma que, cuando esas personas lleguen a la edad de jubilación, puedan rescatar ese plan, ya sea de una sola vez o en forma de renta que complemente su pensión, obteniendo una cantidad de dinero determinada, en función de las aportaciones que haya realizado y la rentabilidad que se haya generado.
Existen diferentes tipos de planes (renta fija, renta fija mixta, renta variable, ciclo de vida, etc..) que se adaptan a todos los perfiles de clientes. El gestor del plan realiza las inversiones intentando minimizar el riesgo y buscando la máxima rentabilidad posible en función del perfil de cada plan (conservador, moderado, decidido…).
El rescate del plan de pensiones
El dinero de un plan de pensiones sólo puede rescatarse cuando el titular del plan alcance la edad de jubilación, o en caso de que éste sufra una enfermedad grave, incapacidad permanente (total, absoluta o gran invalidez), dependencia o fallezca.
Además de esas contingencias, el titular del plan podrá rescatar el plan anticipadamente de manera excepcional si se dan algunas de las siguientes circunstancias:
- Es desempleado de larga duración.
- El plan tiene aportaciones de más de 10 años de antigüedad: a partir del 1 de enero de 2025 el partícipe podrá disponer del dinero correspondiente a las aportaciones que haya realizado hace más de 10 años y sus derechos consolidados.
El plan puede rescatarse de tres maneras:
- En forma de capital: se recibe el importe total del capital acumulado en un solo pago.
- En forma de renta: se percibe la prestación del capital acumulado en plazos.
- En forma mixta: Una combinación de las dos anteriores. Se accede a una parte del dinero al principio y el resto se cobra a plazos.
Ventajas fiscales
Una de las principales ventajas de los planes de pensiones es que desgravan en la Declaración de la Renta, ya que las aportaciones realizadas reducen directamente la base imponible del IRPF. Por tanto, suponen un importante ahorro fiscal. La desgravación máxima al año que un partícipe puede obtener es de 1.500 euros.
Otra de las ventajas de los planes de pensiones es que ofrecen gran flexibilidad, pues a diferencia de otros productos de ahorro, los partícipes pueden realizar las aportaciones según les convenga en cada momento, sin tener que ceñirse a una cuantía o periodicidad fija.
¿CÓMO PUEDO CONTRATAR UN PPI?
Lo primero que debes saber a la hora de plantearte siquiera contratar un PPI es que sus condiciones dependerán de varios factores, y que por ello la figura de nuestros agentes es vital para elegir el plan que mejor se adapta a ti. Influyen, por ejemplo, tanto tu edad como la categoría de inversión que estés dispuesto a afrontar, y para determinar este tipo de variables y hacer que jueguen a tu favor no hay nadie más preparado que nuestros especialistas.
Helvetia dispone de un plan de pensiones que ajusta automáticamente el tipo de inversión en función de la cercanía de la fecha de jubilación del titular para optimizar su rendimiento. Si estás interesado/a en conocer más acerca de este producto, no dudes en contactar con nuestros mediadores.