Autónomos: cómo preparar una jubilación sin sobresaltos

02 diciembre 2025 Ahorro y futuro

La jubilación es una de las mayores preocupaciones de los autónomos, y no es para menos. Las pensiones de los trabajadores por cuenta propia suelen ser sensiblemente más bajas que las de los asalariados, de media hasta un 40% inferiores. La razón es sencilla: la mayoría ha cotizado durante años por la base mínima para pagar menos cuota mensual. Sin embargo, los expertos coinciden en que subir esa base es una buena inversión a largo plazo. Cotizar más hoy significa disfrutar mañana de una pensión mayor. 

Además, desde la reforma del sistema de cotización por tramos, en vigor desde enero de 2023, los autónomos pueden ajustar su base a los ingresos reales. Este nuevo modelo -que sustituye el sistema anterior de cotización libre- ha facilitado que muchos trabajadores por cuenta propia adapten sus aportaciones a su nivel de ingresos y planifiquen mejor su pensión. Se puede cambiar la base de cotización hasta en 4 ocasiones a lo largo del año, de manera que el autónomo pueda ajustarla a la realidad de su negocio.

Algunas recomendaciones prácticas

Revisa tu base cada año. Si tus ingresos mejoran, aumenta progresivamente tu cotización.
Haz simulaciones. La Seguridad Social ofrece herramientas para calcular la pensión estimada según la base elegida.
Piensa a largo plazo. Aunque suponga un esfuerzo mensual, subir la base en los últimos 15 años de carrera profesional puede marcar una gran diferencia en la pensión final.
Cuenta con asesoramiento profesional. Un asesor financiero o fiscal puede ayudar a optimizar la cotización, aprovechar las deducciones fiscales y elegir los productos de previsión más adecuados según el perfil del autónomo. 

Complementar con un colchón de ahorro individual

Además de mejorar su base de cotización, los autónomos disponen hoy de nuevas herramientas para complementar la pensión pública y asegurar su bienestar en el retiro. Estas son algunas posibilidades: 

  • Aportar a un Plan de Pensiones de Empleo Simplificado (PPES). Creado por la Ley 12/2022, está diseñado expresamente para autónomos y permite hacer aportaciones de hasta  5.750 euros al año, que reducirán la base imponible del IRPF. Existen diferentes alternativas de inversión para adaptarse a todas las preferencias de riesgo, incluso con inversión denominada ciclo de vida, disminuyendo de forma automática la inversión en renta variable por renta fija según va pasando el tiempo y se van cumpliendo años para ir asegurando las ganancias que se han obtenido en la inversión en renta variable en el largo plazo.
  • Contratar un seguro de ahorro o PIAS (Planes Individuales de Ahorro Sistemático). Aunque no son exclusivos para autónomos, en muchas ocasiones se ofrecen versiones adaptadas al perfil del trabajador por cuenta propia, con coberturas combinadas de jubilación e incapacidad.
  • Invertir en fondos de inversión. Son instrumentos que ayudan a construir un patrimonio privado con gran flexibilidad y diversificación ya que existen fondos que invierten en distintas geografías del mundo y en diferentes tipos de activos (renta fija, renta variable…), existe la posibilidad de traspasar el importe acumulado entre ellos sin tributar y con total flexibilidad en las aportaciones y los rescates, si se necesita antes el ahorro realizado.

En definitiva, planificar hoy es la clave para disfrutar mañana. Aunque los autónomos parten con cierta desventaja respecto a los asalariados, el nuevo sistema de cotización y los productos de previsión específicos les ofrecen más opciones que nunca para asegurar una jubilación tranquila y sin sobresaltos.

 

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