Tu mascota en verano

Porque cuando hace frío, nos abrigamos, y cuando hace calor, buscamos el agua en cualquier rincón. El ser humano responde a los cambios climáticos. Y tus mascotas también. Son frágiles, así que te damos unos consejos para el verano que llega.

  • Ante el calor, sus instintos los van a proteger, pero no está de más por nuestra parte ayudarlos a protegerse. Cuando se quedan en casa, procura que esté ventilada, que corra aire fresco. Si dejas una ventana abierta y sin corriente, hará más calor.

  • Cuando los tengas que dejar en el coche, por un espacio corto de tiempo, asegúrate de que tienen forma de respirar aire fresco y ventilación. No obstante, procura no tener que hacerlo. Cuando sabes que van a estar un buen rato en el coche, mejor déjalos en casa. El coche se calienta mucho y los animales son más propensos a los golpes de calor, sobre todo cuanto más pequeños son.

  • Hidrátalos constantemente. Pero ¡ojo!, hay que tener cuidado en las dosis de agua. Que beban agua de poco en poco. Cuando no estés casa con ellos es preferible tener un dosificador. Su instinto les dirá cuándo beber, pero si son inquietos se lo beberán todo de golpe, y eso no es bueno.

  • Durante los meses de calor es importante que puedas darle sus comidas en el momento. Si sueles dejarles comida, con el calor, se puede poner en mal estado. Procura poder acercarte a la hora de comer o pídele el favor a un vecino o amigo que sí pueda.

  • Protector solar o bloqueador. Consúltalo con tu veterinario. La dermis de los perros, por ejemplo, es mucho más sensible que la nuestra.

  • Mantén hidratadas las almohadillas de las patas de tus mascotas. Un poquito de agua en las patas los refrescará.

  • Reduce los paseos a las horas de más calor. Es preferente que tenga en casa en dónde hacer sus necesidades, que sacarlo a las tres de la tarde. Recuerda que, esas horas son de alto riesgo también para ti.

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