5 motivos para tener un plan de ahorro

Las pólizas de ahorro han escalado posiciones en la clasificación de los seguros. Y no sería lo lógico si tenemos en cuenta que los tipos de interés presentan una cifra significativamente baja. Sin embargo, existen motivos por los que creer en un ascenso de la palabra “ahorro” hasta el trending topic de las costumbres sociales. Motivos que llevan la situación económica como hilo conductor.

Desconfianza ante las pensiones públicas

El ciudadano ya está avisado: se agota el sistema de pensiones y se recomienda el uso de planes de ahorro privados. Pero esto es solo la punta de un iceberg que asoma ahora con certeza tras crecer poco a poco a base de inquietudes. Todo parte desde un mayoritario desconocimiento sobre el cómo se calcula la pensión pública, los factores que influyen en dicho cálculo y finalmente, la aparición de la crisis económica. Un cúmulo de contras que han convertido a las pensiones públicas en un sistema bañado por la incertidumbre y que a día de hoy se antoja insuficiente para garantizar una jubilación plena.

Ventajas fiscales

Sin duda, uno de los grandes alicientes. Sobre todo en el caso de los planes individuales de ahorro sistemático, donde solamente se tributa por los beneficios que obtienes cuando retiras tu dinero. Esto ofrece al ahorrador una libertad para elegir qué momento es el más oportuno para rescatar el capital. Además, para verse beneficiado de esta ventaja, y teniendo en cuenta el plan de ahorro nombrado, la ley solo establece dos requisitos a cumplir. El primero es estar al menos 5 años sin disponer de ese capital y el segundo, que la aportación máxima anual al plan sea de 8.000 euros. Otro caso que se ve favorecido por esta ventaja son los seguros individuales de ahorro a largo plazo. Y lo hacen con los mismos requisitos en cuanto a la posibilidad de retirada del dinero y con una aportación total de 5.000 euros al año.

El dinero es heredable

En caso de fallecimiento el dinero no desaparece. Tu saldo acumulado se transfiere directamente a tus beneficiarios. Para cobrarlo cuentan con diferentes formas: en capital, con un pago único, a través de renta regular, o bien, combinando ambas opciones. Aunque según el plan puede establecerse una manera fija de proceder. Sea como sea, lo mejor de todo esto es saber que el ahorro no es solo una forma de asegurar un futuro mejor para ti, sino también para los tuyos.

Aporta dinero cuando quieras

En tu plan de ahorro mandas tú. Por ello, tú decides con qué periodicidad quieres realizar las aportaciones. Según qué modelo, puedes ahorrar de manera mensual, trimestral, semestral e incluso, anual. Bien es cierto que una aportación mensual, aparte de que será menos costosa, puede ayudarte a hacer crecer tus ahorros de manera más rápida, obteniendo una rentabilidad mucho más efectiva.

Aumento de la esperanza de vida

Cada vez vivimos más años y queremos mantener nuestra calidad hasta el final de nuestros días. Que la media de vida vaya en aumento disminuye la capacidad del sistema público para mantenernos una vez no estemos en activo. Por ello, y para no privarnos del mejor ocio una vez dejemos de trabajar, es aconsejable ahorrar por nuestra cuenta.

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