El doble beneficio de reinvertir en el plan de pensiones la desgravación fiscal conseguida

28 abril 2022 Ahorro y futuro

El doble beneficio de reinvertir en el plan de pensiones la desgravación fiscal conseguida

Volver a aportar el dinero que devuelve Hacienda multiplica el aprovechamiento de nuestro ahorro

Los planes de pensiones y Planes de Previsión Asegurados (PPA) son los instrumentos de ahorro para la jubilación que cuentan con la mejor ventaja fiscal: las aportaciones realizadas sirven para reducir la base impositiva sobre la que se calcula el IRPF. Es decir, Hacienda devuelve al contribuyente parte de lo que ha ahorrado.

La aportación máxima actualmente es de 1.500 euros anuales y el tope anual de reducción es la menor de las siguientes cantidades: 1.500 euros o el 30% de los rendimientos del trabajo y actividades económicas. Tal y como recuerda Montserrat Sabaté, del área de Vida Ahorro y Pensiones de Caser, la devolución dependerá del tipo marginal del contribuyente en el ejercicio fiscal que se esté considerando. Así pues, “el ahorro para el partícipe vendrá derivado de lo que aporta al plan, y por lo tanto reduce de base imponible, multiplicado por su tipo marginal, que es el tipo al que tributaría esa base imponible si no fuese minorada por las aportaciones”, detalla.

Así, por ejemplo, quien tenga un tipo marginal del 21% y realizase la aportación máxima de 1.500 euros podría conseguir un ahorro fiscal de 315 euros. Otro partícipe que por su nivel de rentas tenga un tipo marginal del 33% y que haya aportado 1.000 euros a lo largo de un ejercicio fiscal, estará ahorrando en su factura de IRPF 330 euros.

¿Qué hacer con ese dinero que nos devuelve el fisco? En el Reino Unido lo tienen claro, ya que allí las desgravaciones no van directamente a la cuenta del cliente, sino que se reinvierten automáticamente en el plan. Sin duda reinvertir ese dinero que todos los años nos ahorramos gracias al tratamiento fiscal de este producto es “una manera de generar un efecto multiplicador y potenciar nuestro ahorro, algo que en el largo plazo tiene efectos muy positivos”, añade nuestra experta.

El primero de esos efectos es que reinvertir la desgravación fiscal obtenida en un año está automáticamente generando una nueva desgravación en el siguiente ejercicio. Lo mismo ocurre con la rentabilidad, que se va calculando sobre cada vez más capital. Y así año tras año.

De hecho, la asociación del sector Inverco calcula que volver a aportar la desgravación fiscal obtenida por el plan de pensiones puede aumentar hasta un 40% el dinero acumulado cuando llegue la jubilación. Efectivamente un partícipe que efectúe una aportación anual de 1.000 euros acumularía un capital de 26.870 euros pasados 20 años, estimando una rentabilidad del 3%. Si por el contrario se reinvirtiera en el producto el ahorro fiscal logrado cada año, el saldo final acumulado ascendería a 37.326 euros, es decir, un 40% más o casi 10.500 euros adicionales.

Todos los esfuerzos son pocos para conseguir un complemento a la pensión que permita vivir una jubilación con buena salud financiera.