Tres motivos por los que tu empresa debería contar con un Plan de pensiones de empleo

08 noviembre 2021. Ahorro y futuro

Una fórmula de ahorro para la jubilación muy interesante, y no solo en grandes compañías

Motivos por los que la empresa debería tener un plan de pensiones

Los Planes de Pensiones de Empleo (PPE) se están posicionando como una fórmula de ahorro para la jubilación muy interesante, y no solo entre las grandes compañías.

 

La mayoría de las pymes y microempresas españolas, que han optado por contratar un producto/servicio de ahorro con vistas a la jubilación de sus empleados, han elegido un PPE.

Exponemos a continuación las principales causas por las que es conveniente su contratación, tanto para la empresa como para sus empleados, extraídas de las conclusiones del último estudio del Observatorio de pensiones Caser Planes de Pensiones de Empleo: ¿Cómo son percibidos por Pymes y Microempresas en España?, realizado para conocer la percepción sobre los mismos de las empresas españolas de menos de 50 empleados, así como su grado de implantación en un segmento con tanto peso en nuestro tejido empresarial.

Entre los principales motivos para su desarrollo, la mayoría de las empresas consultadas señalan que son un producto ideal para incentivar y motivar a sus empleados (48%), así como para fidelizarles (22%). Hechos todos que se ven reflejados en el alto grado de satisfacción de los trabajadores que se benefician de ellos y que otorgan una puntuación de 3,99 en una escala de 1 a 5.

Los trabajadores que se sienten muy satisfechos explican que lo reciben como un complemento muy interesante a su nómina. Para los que están bastante satisfechos, se trata de una prima por su trabajo o están muy próximos a jubilarse. Si el grado de satisfacción es algo inferior señalan que se debe a que a veces la falta de información les genera interrogantes y alguna que otra confusión. No cabe duda de que esta apuesta de la empresa por el futuro de las personas que la integran, les hace sentirse reconocidos y valorados en su trabajo y forma parte del salario emocional que tanta importancia va cobrando últimamente en nuestra sociedad. Todo ello se traduce en un fortalecimiento del vínculo empresa-empleado y, por ende, en un aumento de la productividad y de los resultados corporativos.

Por su parte, otra de las principales razones para haber contratado un PPE son los beneficios fiscales que reportan tanto a la empresa como al trabajador.

Por un lado, las aportaciones que realiza la compañía en beneficio del trabajador tienen el tratamiento de gasto deducible en el Impuesto de Sociedades. Por otro, estas aportaciones de la empresa, a diferencia de lo que sucede con un incremento en la nómina, el empleado las computa en su Impuesto sobre la Renta (IRPF) como un rendimiento en especie que, al destinarse a un plan de pensiones, reducen directamente su base imponible, igual que si se tratase de un plan de pensiones individual, consiguiendo así un efecto neutro. En este sentido, de la aportación realizada, el trabajador podrá reducirse en su declaración de la renta la menor de las siguientes cantidades:

– el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas que hayan sido percibidos de forma individual durante el ejercicio.

– 10.000€ anuales, de los cuales la aportación del trabajador no podrá superar los 2.000€ y el resto deberán haber sido ingresados por la compañía.

Son, por tanto, todos ellos motivos de mucho peso para que las compañías puedan apostar y reconocer el talento a través de un mecanismo que, al tiempo que fomenta el bienestar actual y futuro de sus trabajadores, aporta interesantes ventajas fiscales a ambas partes. Asimismo, contribuyen a reforzar su atractivo como marca empleadora.