Jubilación: ¿cómo surgió la palabra y cuál era su significado?

20 julio 2022. Ahorro y futuro

Proviene del latín iubilare y de una celebración judía en la que el hombre se tomaba un año sabático para reflexionar, con júbilo, de los conseguido a lo largo de su vida

img

Ocurre con muchas palabras y jubilación es una de ellas: los estudiosos no se ponen de acuerdo completamente sobre su etimología u origen. Coinciden en que viene del latín iubilare, que quiere decir expresar o gritar de alegría. Sin embargo, también barajan que proceda del hebreo yobel, un sonido típico que emite el cuerno de los machos cabríos usado para anunciar el inicio de un año especial, lo que posteriormente se llamó Jubileo.

Su origen en dos lenguas distintas se explica porque la voz hebrea evolucionó al latín. Otros expertos aseguran que Jerónimo de Estridón tradujo la Biblia del idioma semítico al latín a finales del siglo IV, entre los años 391 y 406, y para la palabra judia yobel aplicó el término latino iubilaeus.

Sin embargo, ¿tienen algo que ver un significado con otro? Pues sí. Resulta que se usaba la palabra yobel en el Antiguo Testamento para denominar la celebración que se hacía cuando los hombres cumplían 49. Se consideraba que entonces se entraba en una nueva fase de la vida y se debían cumplir algunos preceptos del Levítico (uno de los libros bíblicos del Antiguo Testamento), por ejemplo, perdonar todas las deudas, no realizar tareas agrícolas o liberar a los esclavos. En definitiva, se entraba al año número 50 meditando, reflexionando y volviendo a la esencia de la vida y valorando lo conseguido, algo que había que disfrutar con júbilo. De ahí, pues, la iubilatio, como gozo, alegría, júbilo. Así que ese momento tenía un carácter festivo y alegre.

Esa pausa en la vida laboral o jubileo es el antecedente de la actual jubilación, pero ahora se entiende libre de su antigua connotación religiosa. Y es que la cultura cristina también heredó el concepto de Jubileo, siendo en este caso una celebración que normalmente tiene lugar cada 25 años y en la que se concede gracias espirituales singulares (indulgencias) a los fieles que cumplen determinadas condiciones. Un aspecto importante en el periodo de jubileo consiste en la propuesta de peregrinación a lugares santos.

El jubileo católico puede ser ordinario o extraordinario. El Año Santo ordinario, o año jubilar, es el celebrado en los intervalos preestablecidos mientras que el extraordinario, o jubileo, es el proclamado como celebración de un hecho destacado. Por ejemplo el año 2000 lo fue para celebrar los dos milenios del nacimiento de Jesús.

En la actualidad la finalización de la vida profesional en la mayoría de países oscila entre los 65 y 70 años. Al concluir esta etapa el trabajador se convierte en jubilado o pensionista.